sábado 4 de febrero de 2012

Frío en un febrero porteño


Esto, de anteayer, ya lo hice circular por redes sociales antes. Dudé un poco de ponerlo o no acá, porque es ciertamente el borrador más desprolijo que subí en mi vida: el instrumento (un charanguito viejo, apolillado y arqueado) me queda incómodo, y nunca aprendí realmente a tocarlo. Cantar pensando en dónde pongo los dedos porque siento las cuerdas desordenadas es otro lío extra. Y la letra, un intento de mitigar los efectos de un calor sofocante con una fresca metafórica (y, tal vez, metafísica), no me quedó prolija.

Pero no sé por qué, a este hijito deforme y enfermo de mi cabeza me sale quererlo.




jueves 1 de diciembre de 2011

Número 7



LAS MINORÍAS SEAN UNIDAS
por Ludmila Rogel

Reseña sobre Violencia de Estado, guerra, resistencia. Para una nueva política de izquierda.


EN LOS TRENES DE PIEDRA
por Guadalupe Campos

Lírica, temporalidad y representación


CORRIENDO LAS FRONTERAS
por Ignacio Azcueta

Una respuesta a la lectura del Quijote propuesta por Juan Villoro


TEORÍA DE LA HISTORIA E HISTORIA DE LA TEORÍA
por Mariano Vilar

Sobre La ficción de la narrativa de Hayden White


ELOGIO DEL TIEMPO MUERTO
por Ezequiel Vila

El tiempo y la narración en el Grim Fandango.


ROMAN MEDIEVAL Y JUEGOS DE ROL
por Gustavo Riva

Consideraciones acerca de los “mundos narrativos” en fenómenos distantes.



lunes 28 de noviembre de 2011

Stage 3


Ladrillos iguales que se entrevén
bajo revoques semejantemente quebrados,
casas que se parecen a casas
de gente alguna vez conocida,
humanos que se parecen a humanos
queridos allá en otro tiempo,
adoquines semejantes a aquellos
que hace años me rompieron un taco,

la ciudad se repite
como decorado en juego de 8 bits,
cambia un color apenas,
la posición de una puerta,
el sentido de un gesto
hoy en rostro nuevo,
dirigido a algún otro

lunes 7 de noviembre de 2011

Ilusionismo

creo la paz que se aloja
en los confines del silencio
la moldeo con la imagen
de un idilio roto
años atrás
para que pises sus tréboles
con tus pies descalzos
y tengas en el pasto
sucio de cemento
sin pensarlo demasiado
una ilusoria sensación
de unión y libertad

domingo 3 de julio de 2011

El quinto número está suelto y anda armado

por Ezequiel Vila

La posibilidad de los game studies.


por Mariano Vilar

Motivación e iluminación de interiores.


por Matías Chiappe

Viktor Shklovski, escritor formalista.


por Rodrigo Baraglia

Repensando la relación epistemológica entre teoría y literatura


por Gustavo Riva

Comenzar a pensar la incoherencia y la contradicción



viernes 1 de julio de 2011

Desde mi nueva ventana



(Sí, lo que se ve al fondo atrás de la primera línea de edificios es esto)

viernes 29 de abril de 2011

El número 4 de Revista Luthor, especialmente pesado

por Guadalupe Campos

Narración y límites de la imaginación literaria


LA CONTINUACIÓN DE LA NARRATOLOGÍA POR OTROS MEDIOS
por Gustavo Riva

Comentarios sobre TvTropes.org


SOBRE LOS HOMBROS DE LOS GIGANTES
por Mariano Vilar

Gadamer, Foucault, y el problema del método.


SALVEN LAS SIRENAS
por Ezequiel Vila

Una apreciación sobre Fantasmas: imaginación y sociedad de Daniel Link


¿A QUIÉN LE IMPORTAN LAS OBRAS?
por Martín Azar

Postfacio a “Una que sepamos todos”


BREVIARIO SOBRE LA TEORÍA DE LOS GÉNEROS LITERARIOS
por Amor Hernández Peñaloza

Panorama de las concepciones genológicas en la teoría de la literatura




| TLtropes |

miércoles 13 de abril de 2011

Alba

Pequeño cuelgue del día, para alguien que hoy me hizo falta





(Si el reproductor falla, se puede escuchar acá)

miércoles 2 de marzo de 2011

Cuando Harry conoció a Lex

Allá por 2001 fui una alumna de letras novata y tiernita, de esas que salen a la plaza a leer a Joyce en una bella edición de tapa dura en lengua original, pero se creen en necesidad de esconderse en su casa para leer a J.K. Rowling, en una traducción tan mala que ronda lo criminal, lo único a mano gratis en Internet. De ese closet, afortunadamente, salí hace mucho, y este blog es una buena muestra de ello.
Con el tiempo y las relecturas, fui juntando ideas respecto de Harry Potter y lo amargo de sus desventuras, y ganas de sistematizarlas, pero me faltaba el tiempo y el espacio para ordenar mi cabeza y sentarme a escribir. Finalmente la querida revista Luthor pudo convertirse en el lugar indicado para algunas de esas inquietudes, que desde el lunes pasado pueden leerse acá.

viernes 3 de diciembre de 2010

Hacia arriba

Mientras trataba infructuosamente de pensar en algo para escribir sobre el día de hoy, caí en la cuenta de que en realidad lo que precisaba era transmitir un estado de la percepción, un punto intermedio muy incómodo entre lo inteligible y lo sensible, que para más presentaba algunas peculiaridades que lo hacían particularmente difícil de objetivar en una representación externa. Estaba a punto de darme por vencida: la prosa no poética no es el mejor modo de representar este tipo de relaciones con el entorno y con la propia cabeza, y parte de lo que necesitaba expresar estaba, justamente, en su insoportable falta de poesía. La búsqueda de una imagen, también, estaba fuera de consideración, porque aun las mejores representaciones de las percepciones de un tiempo vaciado (en pintura o en fotografía) no pasan del congelamiento de un momento de espera que se desentiende de su carácter temporal.

Y entonces me acordé de esto:





martes 21 de septiembre de 2010

El fin del invierno


Pequeño paseo por lugares que veo muy seguido. Click en las imágenes para verlas más grandes.











sábado 18 de septiembre de 2010

jueves 2 de septiembre de 2010

Un día de aquellos


De chica, alguna vez soñé cómo pasar el nivel 8-3 de Super Mario. Para cuando me desperté, por supuesto, sólo quedaban hilachas de estrategias que no servían para absolutamente nada.

Tal vez sería más sencillo pasar el día de hoy si me acordara del sueño de anoche, que se deshizo con las horas como una gota de tinta en el agua, quién dice.

Pero las tortugas que tiran martillos tienen la gracia de ser particularmente inoportunas.

miércoles 30 de junio de 2010

Hoy no puedo afinar la guitarra

Primero fue la luz, esa leche oscura de la mañana, el colectivo vacío a contramano de la multitud, los dedos fríos dentro de los guantes sin otros dedos cálidos para sostener, los minutos contados, llegaste tarde, nadie te lo dice, claro pero llegaste tarde, y una mano anónima lo escribe en el registro con patitas de bicho azul, porque para esas cosas nunca falta quien dé una mano, anónima, claro.
Después volver a casa, línea nueva de colectivo, andá a saber por qué pero esta que llega más rápido se las ingenia para tomar un trayecto en el que es imposible que el sol no pegue bien en el fondo de la retina aunque se cierren los ojos, aunque se busque ese cansancio que duele en la garganta, y hay que esperar hasta la cama, también fría, también vacía.
Para dormir con minutos contados.
Y llegaste tarde, y nadie te lo dice.
Al final, la última vuelta a casa, la tarde que se desgrana en un pozo de píxeles, colecciones de casidesconocidos y de amigos perdidos, apenas unos pocos de los que cuentan, promociones para ganar vasos térmicos, pequeñas malas noticias esperables, otra imagen en la que no estaré, el día de mañana que se hace grito en las pestañas.