domingo, 15 de julio de 2007

Post fallido

De casa al trabajo y del trabajo a casa. La definición de cola de supermercado para dar cuenta de una persona correcta. Odio ser una persona correcta en la cola del supermercado.

La idea de hoy para hacer un post de sábado a la noche era torturar a mi acotadísimo círculo de lectores con un borrador de canción en proceso, en grabación casera. Agradézcanle a un berrinche de mi audacious Audacity, que se empacó y me dejó con el pescado sin vender.

Tres palabras antes de tratar de seguir peleando con mis borradores para terminar un proceso de escritura novelesca viejo, sobre una reflexión de colectivo (105, del trabajo a casa) relacionada con esa misma tarea que pienso reemprender. Por alguna razón incomprensible son los personajes que no formaban parte de las tramas iniciales los que invariablemente se me terminan convirtiendo en los que más me importan, si es que continúo una narración por más de diez páginas (el equivalente a pc de unas diez o quince hojas de los cuadernos de espirales que me gusta usar para escribir borradores), muchas veces con perjuicios tan serios a la línea de trama central que los proyectos colapsan, o se convierten en otra cosa. Hay casos llamativos, verdaderas adicciones a la forma de escritura y de pensamiento que permiten determinados personajes, como el de VG, hermano de un personaje secundario que me desbarató una novela hace unos años y se coló en otra que iba a tratarse de otra cosa totalmente distinta para adueñarse de ella. O el de MS, salido de casualidad, que me tiene pensando en cómo volverlo a usar, porque no puedo soportar la idea de no escribirlo más, con lo que me divierte. O de AS, que salió de entre la multitud en una ceremonia familiar en el fantasy del que hablé hace poco, y que me acabo de dar cuenta que se adaptó de tal manera a la trama que me va a costar conseguir que sucesos que hubiesen pasado con o sin él no parezcan un deus ex machina puesto para salvarle las papas.

Dejo esto por hoy, y mañana si mi computadora está de mejor humor (juro que me vendieron un experimento de inteligencia artificial, este bicho tiene voluntad propia) volveré y seré canciones.


1 comentario:

Esteban dijo...

No sé qué tipo de filiación política tendrán los personajes que escribís habitualmente, pero en las oscuridades de tu inconciente deben retumbar bombos justicialistas. Empezaste y terminaste tu post con dos frases hiper peronistas, jejeje.

Saludos!